Ambulancias de urgencia y medicalizada

una flota, muchas de ellas del tipo todo-terreno para poder llegar a las zonas de difícil acceso.

Vehículos de transporte adaptado

equipados con plataforma elevadora y plazas específicas para sillas de ruedas.

Unidades de rescate en montaña y agua

preparadas para intervenir cuando el acceso a las víctimas requiere de medios y conocimientos especiales, en emergencias y catástrofes.

Vehículos de apoyo logístico

para proporcionar víveres y alojamiento de emergencia en situaciones catástróficas, o en intervenciones y rastreos de larga duración.

Unidades móviles de transmisiones y coordinación

para dirigir y organizar nuestras operaciones desde el propio lugar de la emergencia.

Hospitales de campaña portátiles

de tipo hinchable, equipados para prestar asistencia de emergencia in situ, o para clasificar y organizar a las víctimas de una catástrofe.

Motos y bicicletas

Motos, tipo scooter de asistencia rápida, y Enduro para rastreos e intervenciones en montaña, así como para coberturas preventivas. Bicicletas tipo Mountain Bike para la vigilancia de pruebas de montaña y carreras pedestres.

Embarcaciones

fuerabordas para intervenciones de rescate o vigilancia en litoral, y especiales para inundaciones y rescates en río.

Vehículos de apoyo y transporte

para reforzar nuestros recursos en cualquier escenario.

Material de soporte

para todo tipo de situaciones de emergencia, como equipos de radiocomunicaciones, repetidores móviles, equipos de iluminación de emergencia, generadores eléctricos, bombas de achique de agua, camillas de transporte…

Desde su nacimiento DYA ha tenido claro un objetivo: contar con los recursos más avanzados para desempeñar su labor.

Por eso fuimos pioneros/as en el empleo de ambulancias furgón, de hospitales de campaña hinchables, creamos la primera unidad de rescate del Estado con herramientas específicas para liberar a personas atrapadas en los vehículos, o hemos desarrollado tecnologías punteras para la localización de personas extraviadas en el monte.

Unos recursos que, además de en la urgencia, empleamos en la labor social preventiva y de ayuda humanitaria internacional.